viernes, 8 de junio de 2007

Ojú que caló


Días de mucho calor en Madrid. Para una Gallega de pura cepa es difícil llevar las altas temperaturas. Pero también se agradece por que te permite irte al Parque del Retiro y tumbarte a la sombrita con una botella de agua bien fría, el Mp3 con música relajada y un buen libro (en estos momentos el ensayo de Ortega y Gasset, La Deshumanización del Arte).

Encontrar tanta tranquilidad en medio de una ciudad, a la que yo comparo con una verdadera jungla, es todo un lujo.

Es curioso como poco a poco te "madrileñizas". Cuando llegué aquí ni me molestaba en correr para coger el metro que estaba parado en el andén, simplemente esperaba tres minutos a que pasara el siguiente. Pero al final te dejas poseer por el espíritu de la ciudad y corres por todos lados, te aceleras y te provocas un estrés innecesario. Que más dará llegar a casa tres minutos antes o tres minutos después? Y si encima coges el metro en plena hora puta, como yo la llamo, sufres el riesgo de ser aplastada como mínimo.

Para llegar a casa desde mi escuela de sonido cojo el metro en Islas Filipinas y me bajo en Gregorio Marañón, allí cojo la linea 10 hasta Nuevos Ministerios y ya la linea 8 hasta Barajas. 40 minutos de viaje con momentos de verdadero miedo...me explico. Cuando llegas a Gregorio Marañón te encuentras con cientos de personas en el andén preparadas cual atleta en la linea de salida, esperando a que se abra la puerta y comerse todo lo que sale del tren sin piedad solo por entrar en el, porque es imposible encontrar un sitio a esas horas. Realmente se pasa miedo cuando sales del vagón y te empuja todo el mundo. Y lo mismo al llegar al andén de la linea 8...la gente toma sus posiciones, algunos la tienen muy estudiada y se sabes donde ponerse para que la puerta les pare justo enfrente, en cuanto se abren las puertas a hostias todos! Da igual lo que te lleves por delante, no hay reglas. Todo por coger un sitio. Así que yo, con toda mi paz del mundo espero a que las bestias se sienten y se calmen y luego entro cuando veo que mi vida ya no corre peligro.


No os parece que aquí todo se rige por la ley de la jungla?

Me encanta Madrid!

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